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Neuromodulación del Nervio Tibial Posterior

El nervio tibial posterior tiene origen en las raices sacras S2 a S4, que controlan la actividad de la vejiga urinaria, ano-recto y suelo pélvico. La técnica se basa en estimular y neuromodular el nervio tibial posterior por medio de una fina aguja de acupuntura, estimulando retrógradamente las raíces sacras S2-S4 y el nervio pudendo las cuales inervan a su vez todas las estructuras pélvicas antes descritas.

Inicialmente el paciente precisa una valoración clínica individualizada, así como en muchas ocasiones otras técnicas de diagnóstico complementarias. En general, estará indicado en la vejiga hiperactiva, incontinecia urinaria de urgencia, incontinencia anal y dolor crónico del suelo pélvico, así como en el estreñimiento crónico distal y prolapso, generalmente cuando el paciente no responde a fármacos y/o biofeedback.

¿Es útil en la vejiga hiperactiva e incontinencia urinaria?

La vejiga hiperactiva se acompaña de pequeñas micciones muy frecuentes, sensación de evacuación incompleta e incontinencia de urgencia.

En cada caso el Urólogo, tras descartar otras causas, es el que tiene que decidir el tratamiento a seguir. La neuromodulación es uno de ellos y según las últimas series analizadas la mejoría subjetiva está en torno a un 60% de los pacientes tratados.

¿Es útil en la incontinencia anal y dolor perineal crónico?

Según en las últimas series publicadas la mejoría sintomática de la incontinencia anal es del 60-70%.

Con respecto al dolor perineal crónico y dispareunia (dolor vaginal durante el coito) se necesitan más trabajos, pero los resultados iniciales son esperanzadores para estos pacientes.

¿Es útil en el estreñimiento y prolapso?

En determinadas formas de estreñimiento y sobre todo cuando existe refractariedad a otros tratamientos, la neuromodulación puede ser útil, sobre todo en aquellas situaciones en las que existen alteraciones en el suelo pélvico. Aún queda por definir completamente su utilidad, pero parece que los resultados son prometedores.

¿Existen otras posibles indicaciones, como en el tratamiento de la fisura anal?

Trabajos recientes indican que podría ser de utilidad en el tratamiento de la fisura anal crónica y refractaria al tratamiento médico.

 

Cómo se realiza

En consulta y de forma totalmente ambulatoria, sin que se precise preparación previa. Se coloca la aguja de acupuntura, a nivel del maléolo interno de la pierna. La aguja se conecta a un aparato de neuromodulación especialmente diseñado para este tipo de tratamiento. Este generará pequeñas corrientes eléctricas que estimularán como he comentado previamente el nervio tibial posterior según el programa prefijado por el médico. Cada sesión dura unos 30 minutos, repitiéndose 1 ó 2 veces por semana. En total se requieren de 4 a 6 sesiones para notar mejoría. En caso contrario, se abandona el tratamiento. Si existe mejoría, el tratamiento se mantiene un total de 11 ó 12 sesiones como máximo, aunque en caso necesario se pueden prolongar, pudiendo repetirse periódicamente en función de los resultados.

La colocación de la aguja de acupuntura es sencilla e indolora. Durante los 30 minutos que dura la sesión el paciente estará sentado o acostado, según se considere oportuno en cada caso. Mientras se realiza la sesión podrá leer una revista o periódico o simplemente descansar.

Además el médico puede prescribirle o ajustar la medicación necesaria para que el tratamiento sea más eficaz.

Debe evitarse en pacientes con marcapasos y desfibriladores, cuando existe epilepsia, en el embarazo, en niños pequeños y en los pacientes con tratamiento anticoagulante. En los pacientes con insuficiencia venosa importante o heridas en miembros inferiores tampoco es aconsejable el uso de agujas de acupuntura.

Con las debidas precauciones, podemos decir que no presenta efectos secundarios conocidos  y no es dolorosa.

Indicaciones:

  • Vejiga hiperactiva e incontinencia urinaria, que no ha mejorado con fármacos.
  • Incontinencia anal, sobre todo aquella que no ha mejorado con biofeedback.
  • Dolor anal o perineal crónico (incluida la dispareunia), refractario a otros tratamientos.
  • Estreñimiento crónico distal con/sin prolapso, que no mejora suficientemente con medicación ni con biofeedback.
  • Fisura anal crónica refractaria al tratamiento médico.