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Identificada una nueva potencial opción terapéutica para el cáncer de mama

Un proyecto liderado por el MD Anderson de Houston y en el que ha colaborado el Dr. Juan Cadiñanos, de la Fundación Centro Médico de Asturias - IMOMA, ha identificado una nueva combinación de terapias que podría ser efectiva para tratar el cáncer de mama. Los resultados del trabajo se publicaron el 5 de marzo en la prestigiosa revista Science Signaling.


Algunos tipos de cáncer, incluyendo determinados tumores de mama, presentan niveles elevados de una proteína llamada Aurora-A. Aurora-A es una kinasa (proteína que añade fosfatos a otras proteínas) que favorece la proliferación de las células cancerosas, la metástasis y la resistencia al tratamiento. Por esta razón, se han diseñado terapias antitumorales (inhibidores de su actividad kinasa) dirigidas específicamente contra esta proteína. Desafortunadamente, hasta la fecha estas terapias han mostrado resultados insuficientes y efectos secundarios no deseados, por lo que es necesario explorar otras estrategias de tratamiento.


En el trabajo publicado se describe por primera vez un complejo proteico (agrupación de varias proteínas) que incluye varios supresores tumorales (proteínas que frenan el avance de los tumores) y es capaz de degradar la proteína Aurora-A, disminuyendo sus niveles y conduciendo a la muerte de las células del cáncer de mama. El complejo proteico agrupa a varias proteínas, incluyendo eEF1A2, asociada previamente con buen pronóstico en cáncer de mama u ovario, o PTEN, el segundo supresor tumoral más frecuentemente mutado en cáncer.


El equipo investigador, trabajando inicialmente con células humanas de cáncer de mama en cultivo, observó que los niveles de la proteína eEF1A2 correlacionaban inversamente con los de la proteína Aurora A, lo cual concuerda con la implicación de la primera en la degradación de la segunda: los niveles altos de eEF1A2 permiten degradar a la proteína Aurora-A, disminuyendo la cantidad de esta. Los análisis posteriores permitieron descubrir otros componentes del complejo implicados para la degradación de Aurora A, incluyendo la proteína PTEN.


Un trabajo de investigación anterior, liderado por el laboratorio del IMOMA (integrado ahora en la Fundación Centro Médico de Asturias) y financiado con ayuda de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, había permitido desarrollar una cepa de ratones modificados genéticamente con una alteración específica que favorece la aparición de tumores que han perdido la proteína PTEN. Utilizando tumores de mama desarrollados en ratonas de esta cepa, en el nuevo trabajo se comprobó que lo que se había observado en células humanas de cáncer de mama en cultivo (in vitro) se recapitulaba en los tumores de las ratonas (in vivo): los tumores sin PTEN mostraban también niveles elevados de Aurora A, aportando evidencia preclínica de la importancia de estos hallazgos.


Finalmente, los investigadores exploraron las posibilidades de explotar estos hallazgos para el diseño de nuevas terapias antitumorales. Para ello, combinaron un inhibidor de la actividad kinasa de Aurora A y un activador del complejo degradador, observando que esta combinación es capaz de restringir más el crecimiento de tumores de mama en ratones que cada uno de los fármacos por separado.
Estos resultados, que requerirán ser evaluados en ensayos clínicos en pacientes, abren así una nueva opción terapéutica potencial para el tratamiento de los tumores de mama que muestran niveles elevados de Aurora A.


Para más información: https://www.science.org/doi/10.1126/scisignal.adh4475

estudio mama